mío, Olivia…
—No estoy diciendo que eso explique todas las enfermedades —continué—. Necesitamos que los médicos investiguen. Pero tienen derecho a conocer cualquier posible exposición.
Vanessa comenzó a gritar.
Una enfermera entró y nos pidió que saliéramos.
Antes de abandonar la sala, Margaret me miró con una mezcla de espanto y decepción.
—No sé quién eres.
No intenté defenderme.
Porque aquella parte de la historia no tenía defensa.
Pero todavía quedaba otra verdad por descubrir.
Y esa verdad estaba relacionada con Ethan.
3. El secreto escondido en los documentos
Aquella