EL LABIAL QUE ALGUIEN USABA A ESCONDIDAS: MI MARIDO ME LLAMÓ PARANOICA… HASTA QUE SU HERMANA ACABÓ CON UNA INFECCIÓN EN LA BOCA Y ÉL EN CUIDADOS INTENSIVOS

estómago.

—¿Ochocientos mil?

—Parte eran pérdidas de inversión. Otra parte, préstamos que pedí intentando recuperarme.

—¿Y tu solución era hipotecar mis edificios a escondidas?

—Solo necesitaba tiempo. Si conseguía cerrar una operación, habría devuelto todo antes de que te enteraras.

Me eché a reír.

No porque me pareciera gracioso.

Sino porque acababa de reconocer el mismo engaño que había utilizado con los labiales.

Primero hacía algo a escondidas.

Después aseguraba que no era importante.

Y finalmente esperaba que yo aceptara su explicación.

—¿Por eso te casaste conmigo?

Ethan abrió los