conversación que duró casi tres horas.
Yo había contado aquella historia decenas de veces, convencida de que el destino había puesto a Ethan en mi camino.
Pero alguien había preparado el escenario.
—¿Y después? —pregunté.
Mi voz apenas era un susurro.
—Después me enamoré de ti. Eso sí fue verdad.
Lo miré durante largo rato.
—Puede que llegaras a quererme. Pero nunca dejaste de verme como una solución a tus problemas.
—No es justo.
—Tampoco fue justo que utilizaras mis recuerdos, mi confianza y mi matrimonio para conseguir acceso a