lo que heredé de mi padre.
Ethan comenzó a llorar.
Antes habría hecho cualquier cosa por consolarlo.
Esta vez permanecí sentada.
—Voy a divorciarme —dije.
Su rostro se descompuso.
—Olivia, por favor. Estoy enfermo. No puedes decidir algo así ahora.
—No lo he decidido porque estés enfermo. Lo he decidido porque por fin conozco la verdad.
Me levanté.
—Espero que te recuperes.
—¿Eso es todo?
Me detuve junto a la puerta.
—No. También espero que algún día comprendas lo que significa asumir las consecuencias de tus decisiones.
7. La confesión