“¿Tan poco te importé que ni para comprar una casa entera en un lugar perdido te alcanzó?”, le pregunté a mi esposo cuando me entregó los documentos de media propiedad tras 12 años juntos. Él sonrió y dijo: “Ya verás lo que te espera”. Guardé las llaves y me fui. Al abrir aquella puerta, entendí por qué había insistido tanto en regalarme esa mitad… Advertisements

que el amor no consiste en tener a alguien a tu disposición, sino en respetar su libertad incluso cuando necesita tu ayuda.

Víctor no se recuperó milagrosamente.

Todavía utiliza su silla de ruedas y nadie sabe hasta dónde llegará su rehabilitación.

Pero ahora tiene proyectos, amigos, trabajo y una familia que estamos construyendo juntos.

Y yo tampoco me convertí en una mujer perfecta.

Sigo teniendo miedos. A veces me equivoco. Hay días en que me canso y necesito ayuda.

La diferencia es que ahora puedo decirlo sin temor a que