EL DÍA QUE MI MARIDO DESCUBRIÓ QUE ERA HEREDERO DE UNA FORTUNA, ME CAMBIÓ POR SU PROMETIDA… Y YO LE PEDÍ OTRO HOMBRE

en la mejilla.

Ethan se quedó inmóvil.

—¿Lucas?

Lucas depositó el saco en el suelo.

—Hola, Ethan.

Mi exmarido miró de uno a otro.

—¿Qué demonios haces aquí?

—Trabajar.

—¡No me tomes el pelo!

Ethan se volvió hacia mí.

—¿Este es el hombre con el que piensas casarte?

—Todavía no hemos fijado la fecha —contesté.

Lucas carraspeó.

—Aunque yo estoy disponible cuando ella quiera.

Ethan apretó tanto la nota que el papel crujió.

—Lily, entra. Tenemos que hablar.

—Puedes hablar aquí.

—Es un asunto privado.

—Ya no estamos casados.

Su