Otros se quedaron mirando.
Encontramos una botella rota con restos de combustible detrás del cobertizo.
Lucas llamó a la policía.
Yo me senté en el suelo, temblando.
No era por el dinero.
Era porque alguien estaba dispuesto a quemar el resultado de un año entero de trabajo para obligarme a bajar la cabeza.
Lucas se agachó delante de mí.
—Mírame, Lily.
Levanté los ojos.
—No han conseguido destruir la cosecha.
—Esta vez.
—Y vamos a averiguar quién lo hizo.
Los investigadores encontraron imágenes de una cámara instalada en la gasolinera