EL DÍA QUE MI MARIDO DESCUBRIÓ QUE ERA HEREDERO DE UNA FORTUNA, ME CAMBIÓ POR SU PROMETIDA… Y YO LE PEDÍ OTRO HOMBRE

tuve que preguntarme si sus palabras eran sinceras.

Lo había visto trabajar bajo la lluvia.

Lo había visto respetar mis decisiones.

Lo había visto regresar después de marcharse.

—Sí —respondí.

Lucas se quedó inmóvil.

—¿Sí?

—¡Sí, tonto!

Me levantó en brazos y dio una vuelta conmigo.

A nuestro alrededor, el viento recorrió los campos de arroz como una ola verde.

Por primera vez en mucho tiempo, sentí que el futuro no era algo que debía temer.

Era algo que podía elegir.

10. EL HOMBRE QUE LLEGÓ DEMASIADO TARDE
Celebramos una