recuerdos más felices de su matrimonio podían haber estado construidos sobre una mentira.
Recordó la primera vez que Adrian la vio durante una cena organizada por sus padres.
Él había dicho:
—Tienes una mirada que me resulta extrañamente familiar.
Entonces creyó que era una frase romántica.
Ahora comprendía por qué había insistido tanto en regalarle vestidos de determinado estilo, por qué le había pedido que se dejara el cabello largo y por qué parecía tan complacido cuando ella llevaba cierta fragancia.
No la había amado como era.
Había intentado convertirla