FIRMÓ EL DIVORCIO SIN LEERLO, CREYENDO QUE ERA UN REGALO PARA SU ESPOSA EMBARAZADA… PERO CUANDO DESCUBRIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO, YA ERA DEMASIADO TARDE

en otra mujer.

Aquella tarde, Evelyn donó la mayoría de aquellos vestidos.

Guardó solo la ropa que había comprado por elección propia.

Después llamó a Ethan.

—¿Sigue disponible aquel proyecto sobre regeneración celular?

—Por supuesto. ¿Por qué?

—He estado leyendo vuestros últimos artículos. Creo que encontré un problema en el método de análisis.

Del otro lado hubo un silencio.

—Evelyn, llevamos ocho meses intentando resolverlo.

—Lo sé. ¿Quieres que te envíe mis cálculos?

Dos horas después, Ethan volvió a llamarla.

Esta vez casi gritaba de emoción.

—¡Lo has encontrado! ¡Evelyn,