saber que Evelyn lo había escuchado todo desde el rellano.
Ella no lloró.
Abrió la aplicación de la cuenta atrás.
29 días restantes.
Y volvió a su habitación.
2. La mujer a la que había reemplazado
Dos días después, Clara apareció en una cafetería donde Evelyn había quedado con una antigua profesora.
La profesora ya se había marchado cuando Clara entró.
Vestía un abrigo blanco, llevaba un bolso de diseñador y mostraba una sonrisa cuidadosamente estudiada.
—Evelyn. Qué coincidencia.
Evelyn levantó la mirada.
—Hola, Clara.
—¿Puedo sentarme?
—Preferiría que no.