PARTE 2: LOS DIEZ MINUTOS DE DANTE – boughtat

es imposible.

—Victoria lo sabía. Tú no.

Pasé las páginas con manos temblorosas.

Dante continuó:

—Cuando intenté cancelar la deuda, Victoria descubrió los documentos. Me ofreció un trato.

—¿Qué trato?

Su voz descendió.

—Casarme con ella a cambio de mantenerte fuera del conflicto.

Sentí una rabia insoportable.

—¿Y simplemente aceptaste?

—Había amenazas contra ti.

Golpeé la mesa.

—¡Podrías habérmelo dicho!

Dante cerró los ojos.

—Tu padre me hizo prometer que nunca te involucraría.

Me levanté inmediatamente.

—Se acabaron tus diez minutos.

Dante también se levantó.

—Elena, espera.

—Durante ocho años