PARTE 2 / El secreto bajo el colchón

páginas contenían números, fechas y anotaciones que parecían relacionadas con transferencias de dinero. Sin embargo, al llegar a la mitad, encontré varias referencias a nuestra casa.

Nuestra dirección estaba escrita una y otra vez.

Debajo de ella aparecían cantidades de dinero, fechas de hace años y el nombre completo de mi esposo.

Sentí que el estómago se me encogía.

—¿Qué demonios es esto? —susurré.

En ese instante, escuché el sonido de un automóvil deteniéndose frente a nuestra casa.

Me acerqué a la ventana y aparté ligeramente la cortina. Era el