posterior confirmó algo que yo ya sabía.
Preston era el padre.
Gregory reaccionó mal.
—No quiero a ese hombre cerca de mi nieto.
—No decides eso.
—Te abandonó embarazada.
—Lo sé.
—Te llamó…
—Lo escuché.
—Puedo conseguirte los mejores abogados del país.
—Eso sí puedes ofrecerlo.
—¿Y después?
—Después un tribunal decidirá según la ley y el interés del niño, no según cuánto odies a Preston.
Mi padre me miró como si aquello fuera una experiencia completamente nueva.
Quizá lo era.
Estaba acostumbrado a que el dinero resolviera obstáculos.
Yo