a Mauricio y a mí.
—Cuando Camila se desmayó, lo único que pensé fue en conseguirle ayuda.
Se le quebró la voz.
—Estaba muy asustado.
Hizo una pausa.
—Cuando comenzaron a salir los resultados, ella me pidió que no les dijera nada.
Se frotó las manos.
—Pensé que necesitaba unos días para asimilarlo.
Miró a Camila.
—Pero los días se convirtieron en semanas.
Después bajó la mirada.
—Y yo debí comprender que una situación médica así no podía quedar únicamente entre nosotros.
Asentí.
Julián continuó:
—No quería traicionar su confianza.