de ladrona. Y cuarenta minutos después llegó al hospital con una silla de ruedas y tomó una decisión que dejó a toda nuestra familia sin palabras.
PARTE 2
Mi madre apareció acompañada de don Joaquín, un vecino que tenía camioneta. Él llevaba una silla de ruedas plegable y ella cargaba una bolsa con ropa limpia, cobijas y algunas cosas de aseo personal.
—Mamá, ¿qué estás haciendo? —pregunté, desconcertada.
—Lo que nadie más quiso hacer.
Entró directamente a la habitación.
Cuando mi abuela la vio, se quedó paralizada.
—¿Elena? ¿Tú qué