un reconocimiento de inocencia.
Después localizaron a Julián Herrera, antiguo contador de la empresa.
Llegó a la reunión cargando una carpeta deteriorada.
—Debí hablar hace años.
Dentro había conciliaciones contables que mostraban que parte del dinero enviado a Grupo Arista terminaba en otra sociedad vinculada a Esteban.
Pero Julián guardaba algo todavía más grave.
Un acta de asamblea fechada el 14 de marzo, mediante la cual Mariana supuestamente cedía el 61% de sus acciones a Esteban.
Cada página llevaba su firma.
Mariana miró la fecha.
—Eso es imposible.
—¿Por qué? —