en cambio, se veía nervioso.
No porque me estuviera perdiendo.
Nunca fue eso.
Estaba nervioso porque no tenía el control de la situación.
—Valeria —dijo en voz baja—, no hagas esto más difícil de lo que ya es.
Lo miré igual que la noche anterior.
—Eso es exactamente lo que he hecho durante tres años —respondí—. Hacerte la vida más fácil.
Luego entramos.
La secretaria empezó a revisar los papeles, pidiendo identificaciones sin prestar demasiada atención… hasta que vio la mía.
La expresión de su cara cambió en menos de
MI SUEGRA DIJO DELANTE DE TODA LA FAMILIA QUE YO “ME HABÍA CASADO PARA SUBIR DE CLASE”… ASÍ QUE PEDÍ EL DIVORCIO AHÍ MISMO, EN LA MESA. PERO A LA MAÑANA SIGUIENTE, EN EL JUZGADO, TODOS DESCUBRIERON QUIÉN ERAKARA YO EN REALIDAD.