El secreto de la caja negra

fortuna.

—Porque pregunto lo mismo que tú me dijiste en tu última carta a la prisión —respondió él, acariciando suavemente mi mejilla con el pulgar—. Preferiría volver a pasar doce años en una celda antes que permitir que te hagan daño. El auto está encendido abajo en el estacionamiento. Tu hermano ya está protegido por un equipo de seguridad independiente que contraté esta mañana. Podemos entregar esta caja a las autoridades federales en una hora o podemos cruzar la frontera antes del amanecer con lo que nos pertenece.

La decisión