El Peso de la Sangre: El Secreto que mi Hermano Guardó Tras las Rejas

era el pilar que sostenía a la familia cuando todos los demás habíamos huido.

Hoy, sigo trabajando, pero ya no como empresario. Soyel socio minoritario de un taller mecánico que abrimos juntos. Sofía lo trata como al hijo que el destino nos dio para cuidarnos. Y Mateo y Alma… ellos nunca dejaron de saber la verdad. Cada noche, antes de dormir, les recuerdo que los héroes no siempre usan capas; A veces, usan camisas descoloridas, manos manchadas de grasa de motor, y tienen el corazón más grande del mundo.

Porque