le había dado algo a propósito.
Alguien pudo haberla dejado incapaz de reaccionar. Alguien pudo haberla colocado en aquella silla de ruedas y abandonado en un lugar donde pensaba que nadie la encontraría.
Poco después llegó la policía.
Los agentes me hicieron todo tipo de preguntas.
¿Dónde había visto la silla de ruedas? ¿En qué estado estaba la mujer? ¿Había otro coche cerca? ¿Había visto a alguien alejándose?
Intenté recordar.
Pero en mi mente solo estaban la lluvia, las luces de los faros y aquella pequeña mano delgada colgando sin