familia ha comenzado a inventar historias sobre el nacimiento de mi nieta.
Algunos invitados intercambiaron miradas.
—Por esa razón he decidido que Lucía continúe sus estudios en el extranjero, lejos de personas que desean aprovecharse de nuestra familia.
Diego se levantó.
—No has decidido nada, Rebeca.
El murmullo se extendió por el salón.
—Diego, por favor. Estamos recordando a Sofía.
—Precisamente por ella estoy hablando.
Se acercó a la mesa donde estaba su suegra.
—Durante seis años le mentiste a toda esta familia. Y ahora estás intentando utilizar la memoria