“¡Papá, ella tiene mi mismo corazón!”, gritó la hija del millonario al levantar mi brazo frente a 30 invitados. Yo era la empleada de limpieza y llevaba seis años visitando la tumba de mi bebé. Su abuela quiso despedirme inmediatamente. Me quedé callada, anoté la fecha del cumpleaños y pedí una prueba de ADN. Nadie imaginaba quién había preparado aquella mentira. Advertisements

de tu hija para justificar lo que hiciste.

Rebeca apretó los labios.

—No tienes idea de lo que estás diciendo.

Diego sacó los resultados del laboratorio.

—Lucía no es hija biológica de Sofía. Es hija de Mariana Salgado.

Se hizo un silencio absoluto.

—Las pruebas genéticas confirman una probabilidad de maternidad superior al 99.99 %. Y tenemos documentos médicos que muestran lo que sucedió aquella madrugada.

—¡Eso es imposible! —exclamó Rebeca.

—También tenemos a la persona que estuvo presente en ambos partos.

Celia Ortega apareció junto a Mariana.

La enfermera