había podido borrar un pequeño corazón café en la muñeca de una niña.
Una marca diminuta que terminó revelando el secreto más cruel de toda una familia.
Y que les recordó a todos que los hijos no son regalos que se pueden entregar, quitar o intercambiar para reparar el dolor de los adultos. Son personas que merecen conocer su historia, su identidad y la verdad sobre quienes los aman.
jonh
jonh