de un control psicológico constante.
Sus palabras permitieron dimensionar el impacto emocional de esta convivencia restrictiva y la necesidad de una intervención multidisciplinaria.
La revelación sobre las restricciones alimentarias
El control estricto de la comida por parte de Linda
La alimentación de Emily estaba minuciosamente racionada y supervisada por Linda bajo pretextos infundados sobre su salud y bienestar físico. Esta práctica restrictiva formaba parte de un patrón de dominación diseñado para debilitar su capacidad de resistencia.
El acceso a la cocina se encontraba totalmente prohibido para la propietaria, quien dependía