la sesión se convirtiera en consolarlo.
Eso fue importante.
—Señor Vidal, su culpa no puede convertirse ahora en otra responsabilidad de su esposa.
Daniel levantó los ojos rojos.
—Entiendo.
Por primera vez, quizá de verdad.
Pasaron ocho meses.
El matrimonio no volvió a ser el de antes.
Eso fue bueno.
El de antes estaba roto.
Creamos otra cosa.
Dormitorios compartidos cuando queríamos.
No por obligación.
Calendarios.
Responsabilidades.
Tiempo individual.
Tiempo familiar.
Daniel dejó de hablar con Clara durante varios meses.
Después ella le envió un correo formal.
Se disculpaba conmigo.