correr detrás de ti para alcanzarte —prometió el padre, abrazando cálidamente el pequeño cuerpo de su hijo.
—Entonces mi deseo de cumpleaños sí se va a cumplir —susurró el niño, ocultando su rostro en el hombro de su padre.
—¿Cuál fue tu deseo, Mateo? —preguntó el hombre, sintiendo cómo una lágrima silenciosa rodaba por su propia mejilla.
—Pedí que volviéramos a sonreír de verdad, sin tener que fingir para las fotos del periódico.
El Despertar de un Nuevo Comienzo
Los primeros rayos del amanecer comenzaron a filtrarse a través de