llevaba meses diseñando, sin preguntarle, la forma en que **su madre pasaría a depender económicamente de aquella misma casa**.
Parte 3:
Cuando enfrentamos a Javier, por primera vez no tuvo una respuesta preparada. El cuarto independiente sí era para nuestra mamá, pero no por generosidad. Su plan era que ella vendiera la pequeña casa donde vivía, utilizara parte del dinero para completar el enganche y después se mudara con ellos. A cambio, Javier decía que tendría vivienda asegurada para siempre.
—¿Mi mamá sabía? preguntó Maribel. —Sabía que estaba buscando una