MI HERMANA TENÍA QUE PEDIRLE DINERO A SU ESPOSO HASTA

es el nombre de la mujer que viene cada mes a la fábrica a buscar a Javier.
Antes de poder preguntarle quién era, escuchamos una llave entrando en la puerta principal.
Javier había regresado mucho antes de lo esperado.

Maribel escondió los recibos.
Yo guardé silencio sobre lo que había escuchado en el mercado.
Él entró al dormitorio, vio la caja abierta y se quedó quieto.
No preguntó qué habíamos encontrado.
Preguntó algo mucho más revelador:
—¿Cuál de las dos vio **la dirección de la casa**?

Parte 2:
Javier cerró