MI HIJA LLEVÓ UNA FIGURA DE CARTÓN DE TAMAÑO REAL A SU GRADUACIÓN Y MÁS DE DOSCIENTAS PERSONAS SE BURLARON DE ELLA.

quería intentar corregir lo ocurrido.

Emiliano no se emocionó.

No le dio las gracias.

Solamente dijo:

PARTE 4
Renata, ya pasó mucho tiempo.

—Lo sé.

—Yo ya tengo mi vida.

—También lo sé.

—No quiero volver a meterme en eso.

Mi hija permaneció callada.

Después respondió:

—Está bien. No voy a insistir.

Y colgó.

Durante varias semanas no volvió a buscarlo.

Hasta que una noche Emiliano le llamó.

—¿Todavía tienes ese papel?

—Sí.

—¿De verdad lo entregaste?

—Sí.

—Entonces quiero verlo.

Se encontraron en una cafetería.

Renata le llevó la