MI HIJA LLEVÓ UNA FIGURA DE CARTÓN DE TAMAÑO REAL A SU GRADUACIÓN Y MÁS DE DOSCIENTAS PERSONAS SE BURLARON DE ELLA.

una declaración.

La había entregado a un maestro en el pasillo.

Pensó que sería suficiente.

Durante tres años creyó que había sido la única persona que había intentado defender a Emiliano.

Renata pensaba lo mismo.

Las dos descubrieron que habían hablado cuando todavía era posible evitar la expulsión.

Y que ninguna de sus voces había llegado a quienes tomaron la decisión.

Entonces Renata decidió llevar el asunto más lejos.

Consultó los procedimientos de revisión escolar.

Reunió documentos.

Habló con Ofelia.

Y le preguntó a Emiliano si quería participar.

Él dudó.