Tu venganza? —No es asunto tuyo. Ricardo se acercó. —Tenemos 26 años. Vas a volver a Querétaro y vamos a hablar. —No. —No hagas una estupidez por orgullo. Extendió la mano hacia mi brazo. Yo levanté la palma. —No me toques. Se detuvo. Entonces vi un sobre abierto sobre el asiento de su camioneta. La carta de Amalia. —¿Revisaste mi cajón? No contestó. —¿Entraste otra vez al departamento? —Necesitaba saber dónde estabas. —No necesitabas saber. Querías seguir teniendo acceso. —Soy tu marido. —Por poco tiempo. Amalia apareció en la puerta.
# DESPUÉS DE 26 AÑOS, MI ESPOSO DIJO QUE NUNCA ME AMÓ Y QUE HABÍA OTRA MUJER; EN 10 MINUTOS EMPAQUÉ SU VIDA, LE PEDÍ LAS LLAVES Y SAQUÉ LA CARTA QUE LLEVABA 34 DÍAS OCULTANDO… SIN SABER QUE CAMBIARÍA TODO