hablando sin inmutarme:
—Además, señor Blackwood, ordene una auditoría forense inmediata sobre cada centavo que pasó por su oficina. Cualquier desvío de recursos de mi empresa que haya usado para comprar su ropa, sus autos o para consentir a su amante será denunciado penalmente ante el ministerio público mañana a primera hora.
—Entendido, señora. Se procederá de inmediato.
Los sollozos de Adrián se convirtieron en un lamento patético mientras los miembros del consejo de administración se alejaban de él con evidente asco:
—¡Clara, me vas a dejar sin nada! ¡Ten