la puerta del juzgado. No hizo un escándalo. Solo dijo: —Yo iba a casarme con una mujer caprichosa, no con alguien capaz de dejar morir a su hermana. Mi madre intentó visitarme cuando salí del hospital. La recibí en la sala, con una faja ortopédica bajo la blusa y un bastón junto al sillón. Parecía 10 años más vieja. —No sabía que llegaría a esto —dijo. —Pero sí sabías que me estaba presionando. Bajó la cabeza. —Pensé que si le dábamos lo que quería, se calmaría. —No, mamá. Le enseñaron
# MI HERMANA ME EMPUJÓ POR LAS ESCALERAS POR LA HERENCIA DE PAPÁ… PERO NO SABÍA QUE EL HOSPITAL AL QUE ME LLEVARON ERA MÍO