conocer a nuestra hija.
—Papá, ¿por qué no me contaste antes lo de aquella reunión?
Mi padre tardó unos segundos en responder.
—Porque estabas a punto de dar a luz y no quería que pasaras tus últimos días de embarazo entre abogados y discusiones. Pero también porque necesitabas ver por ti misma quién era tu marido.
—Podrías haberlo despedido inmediatamente.
—Podría haberlo apartado de sus funciones y ordenar una investigación. Pero quería saber si era capaz de rectificar. Hoy ha tenido una última oportunidad y ha decidido insultarte delante de