exigirme algo.
La tranquilidad duró poco.
A última hora de la tarde, Mercedes publicó un vídeo en sus redes sociales. Había seleccionado cuidadosamente los fragmentos que le interesaban: yo quitándole a Álvaro la niña de los brazos, la grúa retirando el todoterreno y su hijo mirando al suelo con expresión derrotada.
No aparecía el contrato de compraventa. Tampoco la grabación de la reunión empresarial ni las amenazas.
El texto decía:
«Mi nuera y su padre millonario nos han destrozado la vida. Me han arrebatado a mi nieta, han dejado a