corté dos trozos iguales y le pasé uno.
Miré la tarta, recordando aquella tarde en la que que faltara un trozo me había parecido imperdonable.
Entonces corté dos trozos iguales y le pasé uno.
“Creo que los dos ya hemos esperado bastante”, dije.
corté dos trozos iguales y le pasé uno.
Miré la tarta, recordando aquella tarde en la que que faltara un trozo me había parecido imperdonable.
Entonces corté dos trozos iguales y le pasé uno.
“Creo que los dos ya hemos esperado bastante”, dije.