ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

Regresa y discutiremos cuando tenga tiempo.

La segunda llegó veinte minutos después.

—Sophie está muy afectada por lo ocurrido. Le debes una disculpa.

La tercera fue una amenaza.

—No olvides de quién depende tu seguridad en esta ciudad.

Escuché aquella última grabación con una extraña serenidad.

Luego bloqueé su número.

Antes de embarcar, recibí una llamada de un abogado.

Adrian había firmado.

No porque aceptara perderme, sino porque estaba convencido de que regresaría suplicando perdón.

Había dejado una nota junto a su firma:

«Cuando hayas terminado con tu rabieta, sabes