ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

sabía que no tenía derecho.

Aquella fue la primera respuesta verdaderamente sincera que le escuché.

Adrian abrió la caja y contempló el anillo.

—He pasado siete años imaginando qué habría ocurrido si aquel día hubiera decidido protegerte en lugar de castigar tu rabia.

Lo miré con calma.

—Habrías evitado el foso de las serpientes. Pero no habrías solucionado nuestro matrimonio.

Pareció sorprendido.

Continué:

—Lo nuestro terminó mucho antes. Terminó cuando empezaste a tratar mis sentimientos como un estorbo. Cuando permitiste que Sophie ocupara mi lugar. Cuando decidiste que mi dignidad