ME ARROJÓ A UN FOSO DE SERPIENTES PARA COMPLACER A SU AMANTE… SIETE AÑOS DESPUÉS, VOLVIÓ A VERME Y CAYÓ DE RODILLAS

seguían siendo yo.

Pero ninguna gobernaba ya mi destino.

Tomé el micrófono.

—Hace años abandoné esta región convencida de que nunca volvería. No imaginaba que algún día regresaría para iniciar un proyecto que lleva el nombre de mi familia.

Hice una pausa.

—Mi padre solía decirme que lo más valioso que podemos construir no es una empresa ni una fortuna. Es una vida de la que no necesitemos escapar.

Miré a Jonathan y a Daniel.

Ambos sonrieron.

—Hoy estamos aquí para comenzar algo que espero que dure mucho más que