convirtiéndome en alguien que odio.”
Elena frunció el ceño.
Siguió leyendo.
“Jimena dice que necesito admitir que estoy agotado antes de que termine lastimándola con mis palabras.
”
Entonces encontró una tarjeta.
Jimena Salas Robledo.
Terapeuta familiar.
Elena tuvo que sentarse.
La supuesta amante de Mauricio era psicóloga.
Volvió a la carta.
Esta vez consiguió leer un párrafo completo.
Mauricio había escrito que amaba a Elena, pero que algunas noches sentía miedo de regresar a casa porque estaba convencido de que volvería a fallarle.
Luego aparecía una frase peor:
“A veces