discusión sentí que iba a explotar.
Metí ropa en la maleta.
Pero cuando estaba a punto de salir pensé en lo que estaba haciendo.
Mauricio levantó la vista.
—Pensé que te dejaría sola, después de una pelea, sin poder ver.
Me dio vergüenza.
Por eso escondí la maleta.
—Y te acostaste conmigo como si nada.
—Entré a las 3:00 de la mañana.
Tú estabas dormida.
Elena recordó el colchón hundiéndose aquella madrugada.
Había sucedido exactamente así.
—¿Por qué empezaste terapia sin decirme?
Mauricio respiró profundamente.
—Porque me daba vergüenza