ciento, pago en quince días y transporte incluido.
Héctor apretó el teléfono.
Las cifras falsas habían llegado directamente a su competencia.
Ya no tenía dudas de que la cámara funcionaba.
Pero todavía necesitaba saber quién la controlaba.
Durante la semana siguiente, Ramiro preparó tres datos confidenciales diferentes. Sergio recibió una fecha falsa de contratación. El gerente de compras, una ruta de entrega inventada. Otro empleado, una condición bancaria inexistente.
Ninguna de esas informaciones apareció en las negociaciones de Barragán.
Entonces Héctor decidió ponerle una prueba a Daniel.
Un viernes, cuando