documentos financieros. Las reuniones confidenciales se trasladaron temporalmente a una sala verificada.
La cámara fue retirada y entregada a las autoridades junto con los registros conservados por seguridad.
La investigación oficial encontró posteriormente comunicaciones y transferencias de dinero que relacionaban a Daniel con el director comercial de la empresa competidora.
El asunto avanzó por la vía legal durante meses. Héctor tuvo que entregar documentos, explicar las condiciones de confidencialidad de sus negocios y justificar los daños que realmente podía acreditar.
No recuperó mágicamente los contratos perdidos.
Algunos clientes habían firmado