Salí de prisión después de tres años y mi madrastra dijo que mi padre había muerto… pero el cuidador del cementerio me entregó una llave que lo cambió todo

si quieres saber la verdad, no vuelvas a esa casa todavía. Tu padre descubrió quién te mandó a prisión.

Y en ese instante comprendí algo que me heló la sangre:

Mi condena no había sido un error.

Había sido parte de un plan.

Parte 2
El cuidador se llamaba Walter Hale.

Me llevó a una caseta pequeña detrás de la capilla vieja del cementerio. Olía a madera húmeda, café recalentado y tierra mojada. En una esquina había herramientas de jardinería. En otra, una estufa eléctrica oxidada.

Yo seguía con la