le había dado:
El «vestido de la venganza».
Lo que hacía que aquel momento fuera aún más impactante era que Diana tenía ese vestido desde hacía unos tres años.
Nunca se lo había puesto porque, al parecer, lo consideraba «demasiado atrevido».
Aquella noche, inicialmente había planeado llevar una creación de Valentino. Pero, tras filtrarse prematuramente a la prensa detalles sobre ese atuendo, cambió de opinión a última hora y optó por el vestido negro.
El momento elegido no podía haber sido más espectacular.
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Esa