PARTE 2 — EL SECRETO DE LOSKA RAVEINTIOCHO AÑOS

a ocultar.

Sentí que las lágrimas me nublaban la vista.

Durante veintiocho años había creído conocer la historia de mi padre.

Pero aquella tarde descubrí que su muerte podía estar relacionada con las mismas personas que acababan de intentar destruir mi carrera.

Y lo peor llegó cuando el general recibió una fotografía del contenido de la caja.

En ella aparecía una pequeña niña de seis años, sentada junto a mi padre.

La reconocí inmediatamente.

Era yo.

Detrás de la fotografía había una frase escrita con su letra.

«Si algún día