Mi cuñada embarazada se negó a bajar del auto nupcial hasta que le diera mi apartamento a su hermano

naciera el bebé yo sería su tía favorita.

En su boca, yo no era tía.

No era hermana.

No era persona.

Era una soltera con un apartamento disponible.

Daniel parecía no poder creerlo.

—Marina, la casa es de Elena. Mi hermana no tiene por qué pagar por Diego.

La expresión de Marina cambió.

Solo un segundo.

Ya no fue frágil.

Fue fría.

—Entonces, ¿quieres decir que tu hermana vale más que nuestro hijo?

—No metas al bebé en esto.

—Lo metes tú al no darle seguridad.

—La seguridad del bebé