No le dije a mi mejor amigo que me iba cinco años porque me a-cu-só de pla-gio para proteger a otra mujer

acabas de decir?

Adrián miró al profesor.

—Parte del análisis y la estructura de sus datos son prácticamente iguales a los de Camila.

Sentí frío.

—Porque Camila leyó mis apuntes.

Camila bajó la cabeza.

—Elena…

—Tú misma me lo dijiste.

Sus ojos se pusieron rojos.

—Lo siento.

—Si tú dices que ocurrió así… entonces supongo que ocurrió así.

La miré.

—¿Qué significa eso?

Adrián golpeó la mesa con la palma.

—¡Ya basta!

Nunca me había hablado así.

—Camila trabaja, estudia y apenas duerme.

—¿De verdad vas a presionarla solo porque