3 camisetas, un pantalón, ropa interior, un cargador y un cepillo de dientes.
—El resto lo recogerás después de Navidad.
Lucía intentó subir a su habitación, pero su padre se colocó delante de la escalera.
—No. Te vas hoy.
Buscó a su madre esperando que frenara aquello. Carmen, que había evitado mirarla hasta ese momento, finalmente alzó los ojos.
—No sabes salir adelante sola, Lucía. Nunca has sabido.
Y después añadió algo todavía peor:
—Estás desesperada.
Lucía cogió la bolsa y salió sin discutir. Fuera había 3°C. La puerta